Fraternidad aficionado asiático

La admiración envidiosa la reservo para el que hace algo que me gusta mucho y que razonablemente yo también podría haber hecho. Tengo un amigo en Nueva York que se jubiló hace unos años de un trabajo de ejecutivo bancario y ahora dedica una gran parte de sus días a estudiar violonchelo. Fui a su casa y cuando vi en su estudio el chelo sobre su soporte, junto al atril de las partituras, sentí una envidia que no se me ha pasado.

Con frecuencia los juicios de un experto en un arte pueden ser demasiado vagos y demasiado tajantes: Soy capaz de admirar sin ninguna reserva a un director de cine porque no me imagino dirigiendo una película. De los pintores no me da envidia el oficio, pero sí, y una envidia bastante insana, los espacios desmesurados de sus talleres, en los que suelen haber un desorden entre de chamarilerías y carpinterías, y una luz poderosa y serena de exposición al norte.

Me acuerdo del taller de mi amigo Juan Vida en Granada, con varios balcones sucesivos que daban a la Carrera de las Angustias, con un gran radiocasete rodeado de trapos viejos, botes de pintura, tarros llenos de pinceles, con un gran sillón abatible y casi ortopédico de barbería antigua, con su reposacabezas de cuero y sus manivelas y palancas de hierro.

A quienes les tengo envidia de verdad es a los dibujantes. Dibujar es aprender a mirar; es adiestrar los canales neurológicos que conectan la pupila, el cerebro, la mano. El diseñador Pep Carrió lleva exhaustivos diarios visuales que le recuerdan a veces a uno aquellos cuadernos en los que Durero dibujaba paisajes y sueños.

La inspiración salta ante el desafío del papel en blanco, que es al mismo tiempo límite seguro y pura posibilidad. Si analizamos los cambios en la sociedad japonesa que han ocurrido desde el final de la guerra fría, creo que no es exagerado decir que la economía global ha dañado las actividades económicas tradicionales y ha destruido a las comunidades locales.

Sin embargo, la gente no puede hacerlo con tanta facilidad. Nuestra responsabilidad como políticos es volver a concentrar nuestra atención en los valores no económicos que han sido lanzados a un lado por la marcha de la globalización.

Otra meta nacional que emerge del concepto de la fraternidad es la creación de una comunidad del este de Asia. Al mismo tiempo, sin embargo, no debemos olvidar nuestra identidad como nación localizada en Asia.

Por ello, debemos continuar haciendo esfuerzos para establecer una cooperación económica estable y reforzar la seguridad nacional en toda la región. La reciente crisis financiera ha sugerido a muchas personas que la era del unilateralismo americano podría estar llegando a su término, que nos estamos alejando de un mundo unipolar hacia una era de multipolaridad.

Se trata de una cuestión de interés no sólo para Japón sino también para todas las naciones pequeñas y medianas de Asia. Todas quieren que el poder militar estadounidense funcione efectivamente para la estabilidad de la región pero quieren también evitar los excesos políticos y económicos estadounidenses. Y esperan reducir la amenaza militar que representa nuestro vecino China, asegurando que la onda expansiva de su economía se desarrolle de una manera ordenada.

A diferencia de Europa, los países de esta región difieren en el tamaño de sus poblaciones, fases de su desarrollo y sistemas políticos, y por ello la integración económica no puede alcanzarse al corto plazo.

Las estructuras necesarias para la formación de un bloque económico regional ya existen. Por otro lado, debido a los conflictos históricos y culturales existentes entre los países de esta región todavía hay muchas cuestiones políticas por resolver. Los problemas de una creciente militarización y de disputas territoriales no pueden resolverse mediante negociaciones bilaterales entre, por ejemplo, Japón y Corea del Sur, Japón y China.

Resulta paradójico pero las cuestiones que estorban en el camino hacia la integración regional sólo pueden resolverse en realidad mediante el proceso de avanzar hacia una mayor integración regional.

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Fraternidad aficionado asiático

11 Jul PARÍS — Entre los aficionados que veían la final de la multitud: había blancos y negros junto a personas de origen asiático y árabes. 11 Sep La mutua Fraternidad-Muprespa levantará un nuevo hospital en Madrid sobre el mismo terreno en el que se encontraba su antiguo centro. 4 Ene Mi amigo no va a dar conciertos, ni a competir con otros músicos, ni falta que le hace, igual que un corredor o un ciclista aficionado no sentirán. Dibujo de Enrique Flores que formó parte de la exposición 'Si no puedo dibujar La ofensiva portada del diario The Sun hacia Colombia. Hay admiraciones puras y admiraciones envidiosas. Si analizamos los cambios en la sociedad japonesa que han ocurrido desde el final de la guerra fría, creo que no es exagerado decir que la economía global ha dañado las actividades económicas tradicionales y ha destruido a las comunidades locales. La reciente crisis financiera, sin embargo, nos ha obligado a enfrentarnos a la realidad. Hubo quienes defendieron sus logros y apoyaron dejarlo todo a bebé twink dictados del mercado. Aficionados de diferentes países en Río

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